Mueve el punto, achica el valor de h y mira cómo la recta secante gira hasta convertirse en la recta tangente. Eso, precisamente, es la derivada: el límite de ese proceso.
Arrastra el punto sobre la curva o usa los controles de la derecha.
Cada símbolo describe una parte concreta de lo que acabas de ver en el gráfico.
Nota: en esta página h se aproxima a 0 solo por valores positivos, para que el proceso se vea con claridad. La definición completa también considera h negativo; la derivada existe únicamente si ambos lados coinciden en el mismo límite.
La tabla usa el x₀ que dejaste en el panel de arriba. A medida que h se hace más pequeño, la pendiente de la secante se acerca cada vez más al valor exacto de la derivada, y la diferencia entre ambas se reduce.
| h | pendiente secante | diferencia con f′(x₀) |
|---|
La secante que une (x, f(x)) con (x+h, f(x+h)) mide una pendiente promedio: cuánto sube o baja la curva, en promedio, a lo largo de ese tramo. A medida que h se reduce, ese tramo se encoge y la secante gira alrededor del punto fijo hasta quedar apoyada sobre la curva en un solo lugar: ahí es la recta tangente. Su pendiente ya no es un promedio, sino la tasa de cambio en ese instante exacto. Esa pendiente instantánea es, por definición, la derivada de la función en ese punto.